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miércoles, 10 de agosto de 2011

los militares a lo largo de la historia de Bolivia, casi siempre han utilizado a los civiles para defender sus privilegios y sus instituciones, no existen ejemplos de haber sucedido de forma contraria

Fuerzas Armadas o Célula partidaria?


Mauricio Aira

Repaso de la historia hasta 1964 en los prolegómenos de las elecciones presidenciales que postulaban a Victor Paz Estenssoro para gobernar Bolivia por tercera vez. La oposición estaba atomizada por lo que la confrontación se producía entre fracciones del Movimiento Nacionalista Revolucionario que tenían al menos 3 candidatos a la vicepresidencia todos ellos líderes de otras tantas falanges que realizaban entusiastas tareas electorales en las ciudades del eje troncal especialmente. Saldría elegido candidato aquel militante que obtuviese el visto bueno de la Convención Nacional del MNR convocada para enero de 1964 que terminó eligiendo al general René Barrientos Ortuño como el acompañante de fórmula del indiscutido jefe Victor Paz.
¡Cómo había sido posible tal cosa! Por la confrontación de los grupos que inclinaron la balanza a favor del representante de la Célula Militar del MNR, cuyo jefe no era otro que el general Alfredo Ovando Candia que supo jugar hábilmente e imponerse ante el  Dr. Paz que creyó en la sabiduría de su Convención al escoger un militar como el número 2 de su partido, el más grande en la historia.
El antecedente muy a propósito de la errada política de darles poder a los militares que juegan siempre a favor de sus propios intereses. Mientras Paz Estenssoro creía a pie juntillas en los juramentos de lealtad “a la Revolución” de los militares que habían formado su célula propia, éstos maniobraron con la sagaz ayuda del famoso Coronel Edward Fox (Agregado militar de los EEUU) que roció abundantes medios a los militares movimientistas porque los seguidores de Johnson consideraban al  MNR y a Paz Estenssoro más próximos a John Kennedy que había sido asesinado por aquellos días. Flanqueado por dos fuegos, los resentidos con su reelección y los uniformados que jugaban su plan de la toma del poder mediante un golpe, optó por “neutralizarlos” cediéndoles parte de su Administración.
En buen romance los militares remontaron al MNR y aliados con Guevara, Lechín y Siles derrocaron a Victor Paz en lo interno “por prorroguista” y en lo externo “por constituir una amenaza de establecer en Bolivia un régimen cercano a Fidel Castro”. Total que asumió el estamento militar luego del clima social de agitación y la toma del poder bajo el eufemismo de “revolución restauradora” o “defensa de la revolución, que resultó siendo el inicio de un plan continental para echar a los civiles. Al consolidarse en el poder en noviembre de 1964 no lo soltaron sino después de 18 años de autoritarismo castrense, anticomunista, antiobrero y liberaloide.
Por estos días el Presidente Morales ensalza de nuevo a las Fuerzas Armadas, las sitúa como garantía del “proceso de cambio” que se dice liderar, debido a los extraordinarios ingresos por la venta del gas muy bien cotizado internacionalmente, les provee de recursos para organizarse, mejorar su infraestructura básica, enamorando a los jóvenes reclutas campesinos con un prolongado período de servicio,  contando por enésima vez su historia personal “de haber sido un soldado disciplinado”. Contando con la generosa ayuda de los petrodólares, equipa a los ejércitos, les provee de asesoramiento cubano y venezolano en lo administrativo y en las tareas de “inteligencia militar” les dota de “nuevos entretenimientos como aviones biplaza chinos de 10 millones de dólares cada uno, de tanques, barcazas, uniformes y vituallas que lucen regularmente, lo que ha llamado la atención de Paraguay cuyos políticos y medios han denunciado a la Administración de Morales como de “armamentista y amedrentadora”. Además y tómese nota, les ratifica el privilegio de gozar sus jefes y oficiales de una pensión vitalicia del mismo tamaño que su último haber mensual, constituyéndose en uno de los pocos países del mundo donde la jubilación es igual que el mejor sueldo de su carrera militar.
Se explica de este modo que las FFAA mantengan una aparente lealtad incondicional al Capitán General, que goza notoriamente de “ese perfil de caudillo” tan propio de los dictadores de ultimo cuño, Hitler, Mussolini, Trujillo, Franco, Pinochet rodeándose de uniformados de todos los colores luciendo sus oropeles, medallas y charreteras de un modo poco menos que risible cuando existe la tendencia de “ocultar en  un perfil muy bajo” esas demostraciones de “lealtad y sometimiento” que van luciendo cada día en manifestaciones tradicionales y no tradicionales como instrumento de propaganda y de poder.
Al argumento de ser tan popular el gobierno del MAS, Juan Claudio Lechín recordaba: Hitler sometió a referéndum la invasión al Sarre y ganó con 98%. Todos los fascismos reinventan los símbolos patrios. Franco con el águila belicosa, la yesca y las flechas, Mussolini con el faccio littorio y Hitler con la esvástica. También hacen nuevas banderas y le cambian nombres a sus países, porque para el fascismo el caudillo debe ser fundador de una nueva historia.
Evo Morales cree que está utilizando a los militares, qué ingenuidad, son los militares que están utilizando a Evo. El tiempo pasado nos da la razón, como lo confirmará también el tiempo futuro.

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