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domingo, 15 de enero de 2012

comportamiento deplorable de Gandarillas contraviene el rol constitucional de las FFAA. "iniciativa" que lo compromete. El Deber, SC

Tanto la Constitución Política del Estado en actual vigencia como leyes, códigos y reglamentos del respectivo espacio institucional, no permiten a los mandos militares tomar decisiones personales respecto a acciones castrenses fuera de los cuarteles. Si de intervenir con tropas, tanques o aviones en cualquier conflicto político-social se trata, aquellos mandos deben esperar una orden concreta, expresa y terminante, en tal sentido, del propio jefe de Estado, siguiendo una línea de subordinación y constancia.
Pero ocurre que nada más y nada menos que el propio comandante en jefe de las FFAA, Tito Gandarillas, acaba de revelar públicamente, muy suelto de cuerpo, que por “iniciativa propia” envió tres aviones a la población beniana de Rurrenabaque para evacuar a los marchistas nativos del Tipnis y transportarlos, supuestamente, a sus poblaciones de origen, luego de la violenta represión policial desatada contra ellos en septiembre de 2011 en cercanías de Yucumo, en un grave episodio hasta ahora no aclarado debidamente. El militar, recientemente posesionado en el cargo, argumentó -en procura de justificar su decisión- que creía que los aviones de la FAB serían necesarios para una eventual evacuación de heridos y que por ese motivo asumió tal ‘iniciativa’ sin recibir orden superior alguna. Especialistas en temas militares han coincidido en afirmar que Gandarillas, con su revelación, ha admitido la comisión de delitos militares. No hace mucho, su actual comandante calificó a las FFAA como ‘anticolonialistas’, ‘antimperialistas’ y ‘anticapitalistas’ y con anterioridad emitió una opinión favorable sobre las inéditas elecciones judiciales de octubre pasado.
A su reciente intervención se atribuye el afán de proteger a quienes, desde los más altos niveles del Gobierno, impartieron la orden de reprimir a los marchistas del Tipnis  y a cuyos dirigentes ha movido a la risa la revelación del jefe castrense. Todavía permanecen en la memoria colectiva las imágenes de la violenta represión policial contra la referida marcha. La llegada de los aviones de la FAB fue paralela a la de las tropas que cometieron los brutales vejámenes. Todo el aparatoso operativo fue parte de un esquema ordenado desde muy arriba para frenar en seco a los marchistas. Es obvio, en consecuencia, que Gandarillas, entonces comandante de la FAB, no hizo sino acatar la orden de la respectiva superioridad, la cual no actúa en los cuarteles, sino en Palacio de Gobierno.
El deplorable comportamiento de Gandarillas vuelve a colocar en entredicho el rol constitucional de las FFAA en la Bolivia del ‘cambio’ y desvela el afán de proteger a los verdaderos autores intelectuales de la violenta represión contra los defensores del Tipnis y en cuyo necesario y total esclarecimiento para establecer responsabilidades, poco y nada se ha avanzado.

martes, 10 de enero de 2012

aumentó la dependencia de minerales y gas en lugar de disminuir. VPE trabajó mucho para romper esta condición de país monopóligo de sus materias primas...ahora el MAS sin asco nos mete en la actitud suicida


La economía boliviana se asemeja cada vez más al borracho que se sacó el gordo de la lotería y que ha iniciado una farra interminable. Gasta y gasta y la plata no parece acabarse nunca. El beodo está feliz y sobre todo, inconsciente de lo que pueda pasar si algún día mete la mano en el bolsillo y no encuentra dinero para seguir comprando trago y continuar invitándole a sus amigos a quienes tiene felices con tanto derroche.

La plata de este borrachito boliviano viene del gas y la minería, cuya incidencia en los ingresos es cada vez más fuerte. El 83 por ciento de las exportaciones nacionales son ahora hidrocarburos y minerales sin la más mínima transformación ni valor agregado. “En bruto” y a lo bruto, como dirían algunos, al contemplar la felicidad con la que celebran las autoridades nacionales el extravío del borrachín.

El borracho no quiere más que fiesta. Quiere que todos beban a su alrededor y disfruten de su buena fortuna. Los que quieren trabajar y producir son sus enemigos y no hace más que insultarlos y, cada vez que puede, le pone trabas. Y como hay muchos borrachos que lo apoyan, entre ellos, otros que farrean de lo lindo con el gran negocio de la coca, ha tenido mucho éxito, pues, según los últimos datos del INE, los que no participan de la farra de la economía extractivista, han producido un 23 por ciento menos el 2011 en relación al 2010. De acuerdo a estos datos, las exportaciones no tradicionales, es decir, aquellas que tienen valor agregado, han caído en alrededor de 545 mil toneladas. Si se mide esto en términos de empleo y del efecto multiplicador que tiene la agropecuaria y la agroindustria, el daño seguramente es enorme.

Pero el borracho es un tipo confiado. Cree que la plata le va a alcanzar para todo y para siempre. Durante los últimos años ha tenido que importar cantidades crecientes de alimentos porque no le ha funcionado su estrategia de encerrar el mercado. Esta política no ha conseguido más que amedrentar a los productores de maíz, de soya, de trigo y de otros artículos, quienes no encuentran condiciones adecuadas para incrementar la producción. Y como ha bajado la producción, los precios han aumentado, pero el borracho se las ingenia para camuflar la inflación, sobre todo del rubro alimenticio.

Ha sido tal la farra, que Bolivia se encuentra hoy entre los países más dependientes de las materias primas en el mundo, lo que lo convierte también en una nación altamente vulnerable. En otras palabras, si al borracho se le acaba el veranito de los precios altos de las materias primas, se quedará en una situación peor de la que estaba, porque ni siquiera tendrá con qué alimentarse. Esto  mismo le ha sucedido muchas veces al borrachito, pero no aprende.

El analista Bernardo Corro Barrientos resume así la situación de la economía boliviana: “Bolivia sigue empantanada desde principios del siglo XX, más de cien años, en un modelo basado en la extracción de recursos minerales primero e hidrocarburíferos después. Esta estructura fundamental subdesarrollada tiene entre sus efectos directos el mantener en el atraso a los diferentes sectores productivos y en particular a las empresas medias y chicas agrícolas, agroindustriales, ganaderas y a las ramas industriales y de servicios. En lugar de impulsar el desarrollo y la diversificación de sus sectores empresariales, se dedica a fortalecer “en prioridad” su estructura económica fundamental, es decir, su sector extractivo estatal y su sector privado monopólico dependiente”.
 
Ha sido tal la farra, que Bolivia se encuentra hoy entre los países más dependientes de las materias primas en el mundo, lo que lo convierte también en una nación altamente vulnerable. En otras palabras, si al borracho se le acaba el veranito de los precios altos de las materias primas, se quedará en una situación peor de la que estaba, porque ni siquiera tendrá con qué alimentarse. Esto  mismo le ha sucedido muchas veces al borrachito, pero no aprende.

viernes, 6 de enero de 2012

Los Tiempos compara la historia de dictaduras en Alemania, en Rusia, en España, Cuba y Chile donde se pretendió rediseñar la historia hasta que el paso del tiempo deja establecida la verdad y el sofisma desaparece


Cuando el Estado, a través de sus autoridades, busca revisar la historia, no queda otra que comenzar a asustarse porque su deseo es cambiarla con los ojos de hoy y con el interés de respaldar su propia actuación.
Son estremecedoras las revisiones históricas que se han dado en los gobiernos autoritarios. Stalin, por ejemplo, no sólo que cambió la historia pasada de Rusia sino también la que a él mismo le tocó protagonizar eliminando de ella o añadiendo a sus adversarios y a sus adláteres, siendo el caso de Trotsky, un ejemplo paradigmático. En Cuba, todo era malo antes de 1959 y todo fue mejor después. Ni qué decir de lo que hicieron los historiadores de Hitler o Franco.
Y la verdad es que si en algún momento se ha podido escribir es en sistemas democráticos, donde los historiadores pueden decir su verdad sin que ningún burócrata la prohíba o la ensalce.
De ahí que provocan mucho susto las iniciativas que surgen de las autoridades de gobierno de reescribir la historia con apoyo estatal. En Argentina se ha creado un instituto de revisión histórica, lo que ha provocado una apasionada y sustanciosa polémica.
El turno ahora es de Chile, donde de un plumazo las actuales autoridades han decidido cambiar los textos de enseñanza escolar y calificar la “dictadura militar” de Augusto Pinochet (1973-1991) no como tal sino como “régimen militar”, y muy suelto de cuerpo, un funcionario ha dicho que Pinochet entregó el poder luego de un proceso electoral, actitud que ningún dictador tuvo.
Ante esos ejemplos, es necesario comprender que lo mejor es que los entendidos escriban historia con el interés de develar hechos y no reinventarla desde el Estado para apoyar circunstanciales ideologías o procesos políticos, más aún en situaciones en que incluso el pasado que todavía se recuerda quiere ser tergiversado.

jueves, 5 de enero de 2012

Walter Zuleta en la tarea impuesta de abrir los ojos ante el brutal atropello del masismo en contra de Bolivia, sus Leyes y Constitución nos descubre los timos de la historia


UNO DE LOS MAS GRANDES TIMOS DE LA HISTORIA

Walter H. Zuleta Roncal
En el análisis crítico de esa variopinta y confusa Constitución Política del Estado Plurinacional –que pretendo intentar- resulta ineludible la alusión, en primer término, al génesis de dicha aberración jurídica, que de forma fraudulenta se apropió del nombre de Asamblea Constituyente, en época en la que se pretendió convencer a la opinión pública y al entorno internacional que el pueblo boliviano exigía nueva Constitución y se apropiaba de los enunciados de “cambio” y “refundación de la República” como respaldo a sus anhelos de mejorar su nivel de vida, que hasta hoy no ha ocurrido.
No es verdad comprobada que “los bolivianos hubiéramos participado en la lucha llevada a cabo para que se convoque a la Asamblea Constituyente”, ya que el término “bolivianos” representa un TODO, la decisión del todo implica unanimidad, en tanto que el apoyo al gobierno y la aceptación a la Asamblea Constituyente mediante referéndum apenas alcanzaron a un 54% y 56% de la población votante en el 2006, porcentajes muy alejados de la imprescindible totalidad.
No es un misterio tampoco que para casos de reforma total o cambio de la C.P.E., o de “refundar el país” como ostentosa e incoherentemente denominan a esta aberración jurídica e histórica los apóstoles del caos y la ignorancia, es imprescindible la voluntad general del pueblo representada en la teoría y la práctica por lo que viene a ser el PODER CONSTITUYENTE que requiere, sino del unánime, por lo menos del 90% de apoyo del pueblo, tal como ha ocurrido en los países del mundo –y también en el nuestro- en la aprobación original de sus Constituciones a partir de 1776
Pienso por tanto que los bolivianos fuimos testigos y víctimas de uno de los más grandes timos de la historia.  Por años las nefandas fuerzas combinadas que, públicamente unas y entre bastidores otras, hoy gobiernan el país, recurrieron a todos los medios para convencer internamente lo mismo que a la opinión internacional que el pueblo boliviano exigía el cambio –no la reforma- de la C.P.E. como método para solucionar problemas de una economía empobrecida y los complementarios de injusticia social y ausencia de desarrollo económico, político y cultural.
Lo malo fue que una mayoría nacional así lo creyó y muy pocos políticos y profesionales del Derecho se atrevieron a expresar una verdad irrebatible: que el cambio de la Carta Magna de modo alguno soluciona los problemas de la Patria, aunque sí el simple deseo de perpetuarse en el poder que tienen sus propiciadores, como lo demuestra a lo largo de nuestra historia la aprobación de 17 Constituciones, -se dice que ahora ya son 18-  junto a más de 80.000 disposiciones legales entre leyes, decretos supremos y resoluciones supremas, casi todas repetidas, incoherentes,  pero sobre todo inaplicadas, lo que ha llevado a muchos pensadores a afirmar que los bolivianos tenemos el prurito de endilgar todos nuestros males a las leyes, sin tomar en cuenta que en su respectiva oportunidad, no las conocimos y mucho menos las respetamos y cumplimos.
Hasta hoy nadie y mucho menos el artífice aparente de este descalabro jurídico, el presidente Morales Ayma,  ha explicado técnicamente dónde se encontraba lo perjudicial de la C.P.E. vigente desde 1967 con modificaciones legítimas de 1995, ni cuál de sus partes, secciones, capítulos o artículos determinaban la ausencia de igualdad, justicia y equidad o el atraso económico, social y cultural de nuestro pueblo.
Tampoco nadie ha dicho que aplicando la lógica pura es imposible que la población desperdigada en el agro, lejos de los conglomerados sociales urbanos haya pretendido o exigido el cambio de una Constitución que no alcanzó a conocer plenamente.
Las “reformas constitucionales” del 2004 lo mismo que la Ley de Convocatoria del 2006 merecen trato aparte, no sólo por el análisis simple de la inconstitucionalidad de ambas y que increíblemente no impugnaron en su tiempo políticos, abogados y parlamentarios,  permitiendo que el Poder Legislativo transfiriera inconstitucionalmente  a otras personas,  en solo una gestión parlamentaria, su potestad de modificar o reformar la C.P.E.,  sino también por la actitud poco ética y cobarde del Presidente de la República que incumplió su juramento de hacer respetar la Constitución, sometiéndose a las arbitrariedades de un partido político con circunstancial apoyo  popular, que en condiciones de seguridad jurídica, o en otro país, seguramente habrían determinado un contundente juicio de responsabilidad motivado en el incumplimiento de deberes constitucionales o por traición a la Patria.
Hay que reconocer que la Asamblea Constituyente nació muerta y que su producto,  la C.P.E. del 2009 de costo tan elevado para la economía nacional, no tendrá más larga vigencia que aquel término que logre mantener el presidente Morales Ayma, para continuar gobernando despótica y abusivamente en un país donde la política es siempre cambiante y los términos políticos se acortan cada vez.
Nos queda a los bolivianos adoptar simplemente una actitud de unidad nacional para evitar que el fraude o timo referido sea repetido o imitado, pues con vergüenza se ha comprobado que el hato denominado Asamblea Constituyente  no ha podido asumir y ni siquiera entender la conformación de ese maravilloso “encuadramiento jurídico del fenómeno político” de que nos habla Maurice Hauriou al referirse a la Constitución.
Washington, enero del 2012





miércoles, 4 de enero de 2012

Gramunt "otea el horizonte" para encontrar renovados intentos del masismo de prolongarse en el poder como desde el principio. los que opinen de otro modo son sus enemigos...claras muestras de prorroguismo

D  esde el momento de la ascensión de Evo Morales a la presidencia de la República de Bolivia, por abrumadora mayoría, lo primero que hizo fue rebautizarla con los nombres y apellidos de Estado Plurinacional, Socialista, Originario. A partir de aquel momento,   estábamos seguros de que el nuevo mandatario haría todo lo posible e incluso lo imposible con el fin de prolongarse en sucesivas elecciones, hasta que le “aguante el cuero”. Ni más ni menos que como su “comandante”, el venezolano Hugo Chávez. Pero aún más, porque Don Evo goza de buena salud y no necesita corticoides.

Por si todavía alguien dudara de las intenciones prorroguistas de Don Evo, la semana pasada, en un encuentro con sus más fieles súbditos, los cocaleros del Chapare, pronunció una arenga contra Juan del Granado, su ex aliado y ahora opositor. Evo dijo: “Si mañana fueran las elecciones nacionales, seguro que todos los partidos se juntarían para enfrentarnos. Que se unan. Pero también nosotros compañeros debemos estar unidos”. Con estas palabras dio a entender que las fuerzas del MAS permanecerán unidas en los próximos comicios nacionales, frente a los “k’aras y los “malinches”, y cualesquiera adversarios que osen presentarse. Lo mismo dijo el encorbatado “k’ara”, García Linera: “Si fallamos, si fallan nuestros alcaldes (...) si falla nuestro presidente, otra vez van a regresar los k’aras y van a botarlo (...) nunca más tiene que haber campesinos, o dirigentes sindicales rigiendo el Estado.”. Continuismo puro y duro.

A estas alturas, podemos convenir en que las prórrogas de los caudillos no resulta la mejor solución para el país. La genética política nos enseña que en cada nuevo período presidencial subsiguiente, se reproducen e incluso se agravan las deficiencias congénitas registradas en los años anteriores. Es más, el poder autoritario se va convirtiendo en poder absoluto. Ya estamos muy cerca, como se puede afirmar a la vista de la concentración de todos los poderes en manos de Evo Morales. La posesión de los nuevos magistrados que fueron repudiados en las elecciones judiciales de octubre, es una de tantas muestras del absolutismo reinante.

Convengamos en que en los casi seis años de gobiernos, Don Evo no ha sido capaz de llevar el “cambio” a buenos puertos, sino que ha embarrancado el país en los arrecifes de la oratoria y de las promesas nunca cumplidas. No hay pues motivos para pensar que en el próximo futuro gobernará  mejor.

Tanto más, cuanto que, después de los tiempos de los buenos precios de las materias primas que han proporcionado unos años de bonanza económica, ahora se anuncian los tiempos de las vacas flacas, según las previsiones de los expertos. Consiguientemente, será más difícil gobernar. Se comprende entonces por qué Don Evo y su vicepresidente exhortan a sus huestes a mantenerse unidos para volver a ganar en los próximos  comicios. No sea que los k’aras, los malinches y otros impertinentes atrevidos, pongan en peligro la perpetua hegemonía de los masistas genéticamente puros.

sábado, 31 de diciembre de 2011

los mayas y sus portavoces se dieron modos para convencer a incautos que el mundo se terminará el 21 de dic. 2012. los serios dicen que el mundo seguirá girando con sus días y noches...nos recuerda Iván Arias Durán


¿Qué  nos depara el 2012 que ya arrancó? Mark Van Stone  junto a otros investigadores mayistas  de México, Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador y Norte América han estado observando con diversión y desmayo cómo personas que se hacen pasar por "expertos" proclaman que los profetas mayas antiguos pronosticaron un evento que estremecería la tierra el 21 de diciembre de 2012. Este fenómeno vaticinado es descrito como un colapso ecológico, una tormenta solar, una rara conjunción de la Tierra, el Sol y el centro galáctico, una nueva y asombrosa etapa en nuestra evolución, y hasta un repentino revés del campo magnético de la Tierra que borrará los discos duros de todas nuestras computadoras. Una profecía incluso predice la iniciación de la Tierra dentro de una federación galáctica, cuyos ancianos han estado acelerando nuestra evolución con un "rayo galáctico" por los últimos 5,000 años. En síntesis, el mundo como lo conocemos llegará sorpresivamente a un alto repentino.
Estas predicciones dicen esos “expertos” que son profecías de los "mayas antiguos" cuyo calendario de "precisión astronómica" supuestamente termina en esa fecha. Según estos relatos, estos misteriosos genios mayas aparecieron de repente, construyeron una civilización extraordinaria, diseñaron en ella pistas para nosotros, y luego desaparecieron de manera repentina e inexplicable, como si hubieran terminado su misión en la Tierra. Estos mismos expertos reclaman credibilidad especial para las profecías mayas al asegurar que estos sabios históricos, con sus posibles orígenes extraterrestres, habían tenido acceso a una asombrosa sabiduría esotérica. Sin embargo, los mayistas serios afirman que el 2012 no tiene nada que ver con las predicciones mayas, que la tierra seguirá dando vueltas y que los seres humanos, según dónde y cómo estemos,  continuaremos avanzando en nuestras grandezas y retrocediendo en nuestras mezquindades.
De esa manera los bolivianos tenemos al frente un año que pudiendo ser de esperanza y grandeza, por las últimas declaraciones de los jerarcas gubernamentales, mas bien se presenta complicado y mezquino. Las derrotas democráticas sufridas por el régimen en el año 2011, lejos de provocar un espíritu reflexivo y autocritico que los obligue a un ajuste de timón en bien del consenso y la reconciliación, han agazapado a los lideres masistas, cual leones heridos, están dispuestos a seguir el ataque y la confrontación entre bolivianos y bolivianos. Después de la reunión a puertas cerradas entre el Presidente y los cocaleros en Lauca Ñ, el jueves 29 de diciembre, se prevé que, para el 22 de enero, se produzcan ajustes en el gabinete y se tomen medidas más estrictas para blindar al régimen de supuestos infiltrados contrarrevolucionarios y  “malinches” que, según el Vicepresidente, con rostro y voz indígenas sirven al opresor, al que no cuida la patria, al extranjero, a quien no quiere el progreso ni el desarrollo de nuestro país.
La orden explicita es proteger al régimen para que no retornen al poder "los k’aras" y se produzca "otra vez 500 años de silencio y oscuridad". García Linera pidió al movimiento indígena campesino colaborar, porque Bolivia “está siendo dirigida por un campesino, por un indígena, por un trabajador, por un pobre. Esto tenemos que saberlo cuidar como tesoro, saberlo defender, saberlo (sic) sentir orgullosos de lo que hace nuestro Presidente, pero también sus colaboradores, y apoyarle y ayudarle".
La agenda de destituciones de autoridades contrarias al régimen seguirá su proceso imparable, el amedrentamiento y presión contra los medios que se pongan demasiado críticos copiará métodos bolivarianos y la agenda política, un año más, se tragará a la agenda económica. Empezaremos con el show de la posesión de magistrados, sin la presencia de Presidentes vecinos, luego vendrán las demandas de presupuesto. Haremos un alto obligado para las fiestas de carnaval y una vez pasen éstas volverán las marchas por salarios y las peleas por que se realice el censo y que en él se incluya, por ejemplo, la opción mestizo y no solo un listado de grupos étnicos a los cuales deberíamos afiliarnos todos los bolivianos. La agenda de los referéndums revocatorios para los poderes nacionales, primero, y subnacionales, luego, le pondrá el condimento al año 2012.
Así, mientras los países vecinos avanzan, los bolivianos danzan. Bailamos al son de la política mezquina y no de economía proyectiva. Seguiremos haciendo política, mientras los vecinos se insertan a la economía global y se alistan para competir con los grandes. 2012 otro año perdido para la gestión y ganado para el balcón. Quisiera, sinceramente, equivocarme, pero estoy seguro que al insistir en el cumplimiento de este deseo voy parecerme más a los “expertos” del mundo maya que a los verdaderos mayistas como Mark Van Stone

viernes, 30 de diciembre de 2011

Daniel Pasquier con maestría fija los itos del año que termina y puntualiza lo negativo en el campo oficial. EM ya no nos representa dicen los indígenas.


La magia del Año Nuevo promete cambiarlo todo; adiós a la penas, los sufrimientos, las carestías, las dudas personales y colectivas convertidas en convicciones por días mejores. Transportar nuestros más sinceros anhelos al mundo de las realidades. En todas partes se cuecen habas, según cierto dicho popular, pero son menos afortunadamente aquellas donde mucho depende de pocos. En el Estado Plurinacional (EP) casi todo depende de uno; la suerte fue echada el 2005 al elegir un mestizo de origen aymara, sin estudios, y cuya experiencia laboral se identifica casi en exclusiva con la historia de una zona dedicada al cultivo de la coca destinada fatalmente a la producción de cocaína. Del Chapare a Palacio Quemado. Eso la realidad tangible; los oropeles para hacer digerible el invento lo aportaron audaces intelectuales foráneos que jugaron todo al “experimento social”, al “Estado experimental”. Vivimos las consecuencias.
Un Estado artificial, el de las transformaciones estructurales, va quedando en papel. El realismo mágico deslumbra mientras sea ficción, pero tener a Gabriel García Márquez tomando cafecito, de traje blanco, piernas cruzadas, con los sanguinarios dictadores Fidel-Raúl Castro por más de medio siglo es un vomitivo para los estómagos más duros. Así el año que termina ha visto arriarse una por una todas las banderas con las que el “indio”, como lo llamaba con cariño Hugo Chávez a Evo Morales, engatusó a un buen porcentaje del 53.4 % que lo subió al poder.
"Evo Morales ya no nos representa”, lo dicen los indígenas. Los de Tierras Altas y los de Tierras Bajas, es decir, todos los indígenas de Bolivia y empoderados según la nueva Constitución han decidido públicamente separarse del actual gobierno, se sienten traicionados. Se mueven huestes de burócratas a sobornar a unos cuantos tratando de dividir ambos bloques; lo conseguirá con unos pocos. Las comunidades indígenas hablan abiertamente de organizar la resistencia; se cansaron de denunciar y esperar “cambio de rumbo”. Por la psicología del indígena, es un camino sin retorno; han resistido siglos, y esto de haberse equivocado en una elección no pasa de ser un accidente.
“El presidente está mintiendo al país y al pueblo yungueño", afirma Lino Villca, exsenador del MAS. Sinceridad general. Se le propuso cambiar la política económica, dejar el discurso para la galería de desinformados. La prueba de error más clara son los 300-500 dólares en importación de alimentos, porque se produce en el país el 40-60% menos que hace seis años. La subvención a combustibles ronda los 800 $us/año. Los vecinos en jauja, 6-8% de crecimiento; los incrédulos deberían echarle una hojeada al multicolor e inabarcable campo argentino. Volver al país dependiente en un 80% del gas y los minerales no es un aporte revolucionario, es la vuelta atrás a la economía más reaccionaria y colonial imperante  antes y después de 1825. Evo al fin se da cuenta, levanta las restricciones, saca a los “bocazas” de hidrocarburos y minerales, pone profesionales  competentes y confiables, se inicia el proceso de industrialización; la  crisis global previsible el 2012, lo aconsejan y convencen.
La proverbial insensibilidad de Evo, afloja. En el Cusco para Navidad con sus hijos; según la prensa, los alojó en un buen hotel ($us 1.500 la noche); con eso  pudo calcular el “bono para los discapacitados” y trata de evitarles la   marcha “como pueden”, por más de mil kilómetros hasta La Paz. Un poco de ingenio para evitar un final trágico; la de “féretros gratis” propuesta por el Vice en otra ocasión, no será solución. 
Recuperar dignidad frente al mundo. Hoy, nuevamente somos “revisados íntegros”, es decir, incluyendo partes íntimas, al cruzar las fronteras. Nadie le garantiza un viaje tranquilo; revisiones de documentación y equipaje en cualquier punto del trayecto; gente  de toda edad y condición retenidas. Inician otro viaje. El EP convertido en enemigo público.  Pero al fin se aprobó el  convenio obstaculizado varios años por un  “quítame unas pajas” entre Brasil, EEUU y Bolivia,  para coordinar la lucha contra el narcotráfico en el país. Solo la noticia de la firma ya movilizó grandes operativos. En cuatro días se decomisan cuatro toneladas de cocaína de origen boliviano en puntos tan distantes como Perú, Argentina, Brasil y Canadá. Evo pide helicópteros, información, apoyo logístico,  etc. Hora de honrar lo firmado, ¿el presidente contrarreloj hacia el 2014?
Coca-cocaína, el círculo vicioso. Se exige un solo discurso. Primero con los bolivianos y con la comunidad internacional después. “Acá la pelea es entre la coca tradicional que somos los Yungas respaldados por ley de la Convención de Viena y la historia contra la coca ilegal del trópico de Cochabamba que quieren legalizar", y está vigente la Ley 1008. Quien habla no es un neoliberal en trajines golpistas, son yungueños, la base de todo el discurso ideológico cultural de la coca. Porque de las 30.000 has del Chapare, ya es  reconocido por todos, un 95% tiene como fin el narcotráfico y, para peor,  allí se han asentado grupos narco-terroristas internacionales. En los Yungas se aplica la “erradicación forzosa”,  en el Chapare no. El tema podría convertir las próximas elecciones en un referéndum nacional sobre el tema coca-cocaína. Y Evo no quiere correr ese riesgo.
Como actor principal político en la última década y beneficiado por la ley de amnistía decretada por Carlos Mesa, Evo podría recurrir al mismo recurso legal para levantar la suspensión de facto de los derechos constitucionales y políticos de los bolivianos, que ha llevado a cientos a la clandestinidad, al exilio, a otros a la cárcel sin sentencia, y cientos curan heridas de enfrentamientos fratricidas promovidos por razones políticas. ¿Serviría de algo esa ley a los cerca de cien muertos por las mismas razones en el sexenio de Evo? Como reparación moral, quizás. Reunir a la familia boliviana. Sería un año increíble, el 2012.